Miércoles 2 de Marzo: Juan 13:21-30
2 marzo, 2016
Viernes 4 de Marzo: Juan 14:1-16
4 marzo, 2016
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Jueves 3 de Marzo: Juan 13:31-38

31 Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él.

32 Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará.

33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.

34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt. 26.31-35; Mr. 14.27-31; Lc. 22.31-34)
36 Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después.

37 Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.

38 Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

1 Comment

  1. Eduardo Faydella dice:

    Si tuvieras que irte y despedirte de tus seres queridos, con la certeza de que no los volverás a ver, ¿qué les dirías?Jesús sabía que había llegado el momento de glorificar al padre y de ser glorificado por Él a través de su sacrificio en la cruz. Y lo que les dejó encomendado a sus amados amigos y discípulos fue “ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, deben amarse unos a otros”El mandato fue claro, así como la forma de hacerlo. Pero Pedro en ese momento se esforzó más por quedar bien con el Señor, que en prestar atención a esa gran mandamiento que el Señor les estaba dejando antes de su partida.Cuidemos que nuestro corazón esté enfocado en la palabra del Señor y sus enseñanzas, más allá que en nuestras emociones. Recordemos que nuestro corazón es engañoso, y si en verdad queremos agradar al Padre, no debemos depositar nuestra confianza en él.El sentir y nuestras emociones no son malas, siempre que estén ancladas a la verdad.